A las empresas les venden software que no necesitan.
¿Por qué pasa esto?
Porque la mayoría de los proveedores solo tiene un martillo: el software que vende.
Si vende un CRM, todo cliente termina con ese CRM. Si vende un ERP, todo es un ERP. Da igual lo distinta que sea cada empresa: para ese proveedor, todos los problemas se parecen, porque todos se resuelven con lo único que tiene para ofrecer. Y cuando solo tienes un martillo, cada problema parece un clavo.
Hazte tres preguntas
¿Usas apenas el 20% del software que pagaste?
¿Tu equipo sigue con dobles cargas, Excel y atajos a pesar de haber pagado algo de última generación?
¿Tu empresa terminó adaptándose al sistema, o el sistema se adaptó a tu empresa?
Si en alguna la respuesta es sí, no elegiste mal. Pusieron su herramienta antes que tu negocio.
Cuando el problema aparece, ya es tarde para deshacerlo.
El dinero está gastado, el tiempo perdido no vuelve, y el equipo trabaja incómodo tirando de atajos, Excel y dobles cargas para que la herramienta funcione igual. No es una hipótesis: pasa todo el tiempo.
Lo que pasa cuando nadie mira el negocio primero
Hace poco vimos un caso así. A una empresa, su agencia de marketing le recomendó un CRM porque a otros clientes les estaba funcionando. Mirando su negocio en detalle, lo que necesitaba no era un CRM, sino un ATS.
Cuando nos llamaron, ya estaba todo en marcha, así que solo pudimos ayudar a sacarle el mayor provecho posible a algo que no estaba pensado para ella. Si alguien hubiera mirado el negocio antes de comprar, habría elegido lo correcto desde el principio, y hoy no tendría que rodearlo de parches para tapar lo que le falta.
Cedeax existe para acompañar a las empresas cada vez que van a comprar software.
Tú sabes de tu negocio. De software, sabe el que te lo vende. Por eso, cuando preguntas si algo se puede hacer, te dicen que sí para cerrar la venta, aunque sepan que no va a encajar del todo.
El proveedor sabe de su producto.
Nosotros, de lo que a ti te conviene.
Esa es toda la diferencia.
La tecnología no espera.
Cuando decidas apostar por un software, que de verdad sirva a tu empresa.