A las empresas les venden software que no necesitan.
¿Por qué pasa esto?
Porque la mayoría de los proveedores solo tiene un martillo: el software que vende.
Si vende un CRM, todo cliente termina con ese CRM. Si vende un ERP, todo es un ERP. Da igual lo distinta que sea cada empresa: para ese proveedor, todos los problemas se parecen, porque todos se resuelven con lo único que tiene para ofrecer. Y cuando solo tienes un martillo, cada problema parece un clavo.
Hazte tres preguntas
¿Usas apenas el 20% del software que pagaste?
¿Tu equipo sigue con dobles cargas, Excel y atajos a pesar de haber pagado algo de última generación?
¿Tu empresa terminó adaptándose al sistema, o el sistema se adaptó a tu empresa?
Si en alguna la respuesta es sí, no elegiste mal. Pusieron su herramienta antes que tu negocio.
Lo que sucede cuando se compra software sin mirar el negocio
De las funcionalidades del software rara vez o nunca se usan.
Ocho de cada diez cosas que pagas en un software no llegan a usarse.
Fuente: Pendo · Feature Adoption Report
De los proyectos de software se retrasa, se encarece o se abandona.
Siete de cada diez implementaciones tecnológicas no terminan a tiempo, desbordan el presupuesto original o fallan en entregar el valor prometido.
Fuente: Standish Group · Informe CHAOS
Licencias contratadas queda sin usar.
Las empresas solo usan la mitad de las licencias que pagan, y la tendencia empeora año a año.
Fuente: Zylo · SaaS Management Index
Ninguno de estos números habla de mala suerte. Hablan de comprar sin que nadie mire primero el negocio.
Cuando el problema aparece, ya es tarde para deshacerlo.
El dinero está gastado, el tiempo perdido no vuelve, y el equipo trabaja incómodo tirando de atajos, Excel y dobles cargas para que la herramienta funcione igual. No es una hipótesis: pasa todo el tiempo.
Lo que pasa cuando nadie mira el negocio primero
Hace poco vimos un caso así. A una empresa, su agencia de marketing le recomendó un CRM porque a otros clientes les estaba funcionando. Mirando su negocio en detalle, lo que necesitaba no era un CRM, sino un ATS.
Cuando nos llamaron, ya estaba todo en marcha, así que solo pudimos ayudar a sacarle el mayor provecho posible a algo que no estaba pensado para ella. Si alguien hubiera mirado el negocio antes de comprar, habría elegido lo correcto desde el principio, y hoy no tendría que rodearlo de parches para tapar lo que le falta.
Cedeax existe para estar del lado de las empresas cada vez que van a comprar software.
Tú sabes de tu negocio. De software, sabe el que te lo vende. Por eso, cuando preguntas si algo se puede hacer, te responde desde su lado.
El proveedor sabe de su producto.
Nosotros, de lo que a ti te conviene.
Preguntas frecuentes
Por eso no empezamos cambiando nada. Primero entendemos cómo funciona tu empresa y definimos qué se toca, en qué orden y con qué prioridad, para que cualquier cambio se haga por etapas y sin frenar lo que ya funciona. El objetivo es lo contrario al pánico: que sepas exactamente qué va a pasar antes de que pase.
Es lo habitual, y no es un problema para empezar. Primero entendemos cómo funciona tu negocio en conjunto; esa mirada común, por encima de la preferencia de cada área, es la que termina ordenando qué necesita la empresa de verdad.
Elegir bien empieza antes de comprar.
Cuando decidas apostar por un software, que de verdad sirva a tu empresa.